Centro Cultural de España, CCE
Calle 31, Av 11-13, Bo. Escalante. - San José Ver website
La exposición reúne en Costa Rica a una nueva generación de artistas guatemaltecos que exploran las grietas, contradicciones e incertidumbres de la región desde las artes visuales, el cine, la poesía, el performance y el arte sonoro.
El próximo viernes 5 de junio, el Centro Cultural de España en San José inaugurará Mapas Imposibles, una exposición colectiva que reúne parte de la producción artística contemporánea de Guatemala y que posiciona a Costa Rica como un importante espacio de encuentro y proyección para nuevas voces del arte centroamericano.
Curada por Gabriel Rodríguez Pellecer, la muestra propone un recorrido por las tensiones, búsquedas y contradicciones que atraviesan a una generación de artistas jóvenes que crean desde uno de los territorios más complejos y vibrantes de la región.
A través de artes visuales, cine, poesía, ensayo, performance y arte sonoro, Mapas Imposibles busca tomar el pulso de una escena artística viva y profundamente híbrida, donde las disciplinas se contaminan entre sí para dialogar sobre memoria, violencia, precariedad, identidad y resistencia.
Más que intentar definir una escena completa, la exposición funciona como un termómetro de época: una exploración sobre cómo se produce arte en contextos marcados por la incertidumbre social, política y económica.
Una Centroamérica que pocas veces vemos
La muestra abraza las grietas y contradicciones de una región atravesada por desigualdades históricas, crisis políticas, violencia estructural y un modelo económico que constantemente empuja a sus artistas hacia los márgenes.
Inspirado en el pensamiento del filósofo Giorgio Agamben, el curador plantea lo contemporáneo como la capacidad de mirar directamente la oscuridad de una época: aquello que normalmente permanece oculto entre fisuras, intersticios y zonas de incertidumbre.
En ese contexto, la precariedad deja de entenderse únicamente como una limitación y se convierte también en una posibilidad creativa. Muchas de las obras reunidas en Mapas Imposibles nacen desde la urgencia de producir, incluso cuando las condiciones materiales, institucionales o económicas parecen insuficientes.
“En Guatemala existe un gran vacío de archivo, memoria y registro cultural, pero aun así la producción artística brota de manera orgánica e inesperada, como hierbas en cualquier grieta”, explica Rodríguez Pellecer.
La exposición también dialoga con una frase atribuida al premio Nobel guatemalteco Miguel Ángel Asturias: “Para sobrevivir en este país hay que estar borracho o loco”. Mapas Imposibles convierte esa paradoja en impulso creativo.
Artistas emergentes con proyección internacional
La muestra reúne a artistas visuales, cineastas, músicos, escritores y performers que constantemente cruzan disciplinas y formatos para expandir sus prácticas artísticas.
Entre ellos destacan perfiles emergentes que actualmente desarrollan procesos de formación y circulación internacional, como Josseline Pinto, quien realiza estudios de maestría vinculados al Museo Reina Sofía en España; Edizon Cumes, reciente ganador de la residencia Terremoto en el Caribe; y Evelyn Price, becada para estudios teatrales en Estados Unidos.
También participan artistas reconocidos dentro de la escena guatemalteca contemporánea como Elda Figueroa y David Ramírez, ambos galardonados en certámenes locales de relevancia como Juannio y Galería Abierta.
La exposición contará con obras de Elda Figueroa, Andrés Rodríguez, Margo Porres, Mario López, Freddy Rangel, Kevinn Dubon, Sofía Veliz, David Bianchi, David Ramírez, Fabrizio Queme, Katheryn Patá, Diego Rosal, Josué Lemus, Numa Dávila, Evelyn Price, Josseline Pinto, Alejandro Ortiz, Saqb'ech Avex, Edizon Cumes, Silvia Etec, Camila Fernández y Francisco Zurita.
Actividades abiertas al público
Como parte de la programación de Mapas Imposibles, el público podrá participar en actividades especiales que expanden el diálogo de la exposición:
Sobre el curador
Gabriel Rodríguez Pellecer (Guatemala, 1984) es artista visual, curador y docente. Su práctica se desarrolla entre la curaduría independiente, la crítica cultural y las artes visuales contemporáneas.
Desde 2016 trabaja como curador institucional y museógrafo en el Centro Cultural Municipal de Ciudad de Guatemala. Entre sus exposiciones recientes destacan Parlamento trans-histórico de entidades vivas y muertas en Centroamérica y Panamá en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá (2024) y Orgon, capítulo 2 en Galería Extra, Guatemala (2025).
David Bianchi, “Placa III - la casa donde yo viví” (2026)
Grabado sobre plancha de aluminio
25 cm x 100 cm
Alfred P. Maudslay fue un explorador y arqueólogo británico que dejó un gran legado visual plasmado en la colección de textos e imágenes Biologia Centrali-Americana , publicada entre los siglos XIX y XX. La documentación exhaustiva de Maudslay no solo revela estructuras, relieves y estelas, pero deja a la vista una clara jerarquía de poder común entre intelectuales provenientes del norte global y pueblos originarios. Estos últimos, siendo clave para las expediciones y aportando de su conocimiento y mano de obra, se ven a la vez excluidos y desconectados de un patrimonio cultural del cual son herederos. El machete queda como herramienta de exploración, pero también como símbolo de dominio sobre la naturaleza y usada en su mayoría por trabajadores mayas en excavaciones arqueológicas se ve superpuesta sobre los trazados de Maudslay y atraviesa ambas placas de aluminio.
Katheryn Patá, “Aquí estoy” (2026)
Instalación compuesta por una animación y pieles sintéticas tatuadas
En febrero del 2026 el congreso de Guatemala no aprueba la Ley de Lactancia Materna (en esta, se buscaba que garantizar salas de lactancia materna obligatoria en el sector público y privado) causando que las mujeres lactantes tengan que seguir extrayéndose leche en lugares insalubres como un baño.
Tras esto, surge la idea de crear una instalación compuesta por una animación y pieles sintéticas en la pretendo explorar y denunciar la manera en la que se sigue objetualizando al cuerpo femenino viéndolo como una incubadora para reproducir, cuidar y contener, pero sin dar las condiciones, cuidados y acompañamientos necesarios para transitar este proceso de una manera digna. El cuerpo femenino tratado como una infraestructura o incubadora y no como un ser humano.
Esta obra plantea una distopía en la que se ve esta violencia expuesta. El miedo a perder nuestra autonomía y de ser utilizadas literalmente como un objeto.
Andrés Rodríguez Decena, “Fin de la Ilusión” (2025)
Video 4K monocanal, 01’20”
Impresión inkjet sobre papel calco, 60 cm x 28 cm
En el centro histórico de la Ciudad de Guatemala se erige la Torre de Estacionamiento: ocho niveles de estacionamiento vehicular conectados a través de rampas en forma de doble hélice. El video Fin de la Ilusión fue grabado en el octavo nivel de la Torre, una terraza bajo el cielo abierto que quiebra la recursión producida al desplazarse entre los demás niveles, idénticos entre sí. En la cima de esta Torre, dos motocicletas estáticas se encaran e intentan entablar una conversación.
Camila Fernández Juárez, “El brío de algo editorial” (2026)
Segunda edición y compaginación.
Una máquina de escribir llama a otras máquinas de escribir a través de un movimiento específico, un juego de palabras que se convierte en técnica: samizdat o sam-sebya-izdat (“por mi mismo”,“para mí mismo”, “editorial”) –reproducciones clandestinas de material prohibido. Después de la reproducción es que las partes entran en contacto. En esta edición, las páginas se combinan entre sí a modo de ropajes con la holgura necesaria para tomar aire; para poder respirar envueltos en el manto del lenguaje. Ante los ojos se presenta una imagen: una fábrica de libros, o sea un cuerpo que se esboza entre teclas somatadas. Los juegos se compaginan con el fin de ponerse en circulación. No hay nada que detenga la imaginación mientras algo se mantenga en circulación. Esta edición promete tres ejemplares de esta trabazón.
Margo Porres, “Manta tomada III” (2026)
Hilo de algodón e hilo sintético sobre tela encontrada e intervenida con patchwork, 88 cm x 81.5 cm
A partir de una tela encontrada con un patrón de apariencia decimonónica, intervengo la superficie mediante microbordado, entendiendo este gesto como una “gentrificación a la inversa”: devolverle una vida situada y cotidiana a una imagen heredada. La acción no busca decorar, sino reescribir el tejido desde el entorno inmediato, incorporando fragmentos del paisaje urbano de la ciudad de Guatemala y transformándolo en un espacio atravesado por dinámicas sociales y afectivas.
El patrón repetitivo de la tela activa también una lectura cercana a la estética de los videojuegos tempranos, donde la imagen se construye como un territorio modular y expandible. Sobre esa lógica, introduzco escenas y desplazamientos que rozan lo absurdo, como un vehículo de transporte urbano que atraviesa un umbral y emerge en otro punto, abriendo fisuras en la continuidad del espacio. En este entramado, el bordado se asume como un lenguaje: una forma de narrar desde lo doméstico que históricamente ha funcionado como un archivo silencioso. Cada puntada insiste en contar lo que no siempre ha tenido lugar en otros registros, desplazando la historia hacia un soporte donde lo íntimo y lo colectivo se entrelazan.
Saq'bech Pérez, “Cartografía del dolor: El cuerpo como forma de pensamiento” (2026)
Texto y documentación
Esta pieza articula un texto poético con una serie de imágenes analógicas realizadas con una cámara heredada, configurando un recorrido íntimo entre cuerpo, memoria y herencia materna. La obra se construye a partir de una sábana confeccionada por la madre de la autora, elaborada con huipiles de su infancia, que funciona como archivo afectivo y superficie de inscripción.
La documentación fotográfica se sitúa en espacios donde el dolor ha sido vivido y recordado, activando la relación entre la tierra, corporalidad y memoria. La cámara, como extensión de la mirada materna, acompaña el registro de estos lugares, donde la presencia del cuerpo y la tela sostienen una temporalidad fragmentada y persistente. El texto propone una reflexión sobre la transmisión del dolor en contextos atravesados por historias de violencia, colonialismo y desigualdad, particularmente en la experiencia de mujeres indígenas. Sin embargo, la obra no busca fijar una narrativa cerrada, sino abrir un espacio donde el dolor, el afecto y la memoria se entrelazan como formas de conocimiento encarnado.
Diego Rosal Cazali, “Así es como suena el aleteo de un zope” (2025)
Video / 2 canales, 7 min 25 seg
La pieza parte de un registro de los recorridos de mi abuelo por la ciudad, a quien nunca conocí. La obra reorganiza, fragmenta y repliega el material documental sobre sí mismo. El restaurante retratado, posteriormente demolido, es el lugar donde ocurrió el único encuentro entre mi padre y mi abuelo. Su desaparición atraviesa la pieza como una extensión de las ausencias que la originan y desplaza la investigación familiar hacia una reflexión sobre la fragilidad de los espacios y la memoria en la ciudad. Al insertar ahora mi propio cuerpo en ese espacio, la obra propone una ocupación tardía de una escena heredada. Entre ensayo documental y puesta en escena, la pieza explora la ciudad como un espacio de proyección memorial y el cine como una estructura incapaz de restituir completamente aquello que persigue.
Josseline Pinto, “This is Guatemala” (2026) Texto en vinil adhesivo sobre pared
Medidas Variables
Este manifiesto surge como oda a la contradicción contemporánea de Guatemala como país y escena artística. Es una declaración de amor y odio al mismo tiempo, sentimientos que conviven cuando se habita Guatemala.
Asamblea Vagabunda. Documento 1 (2026)
Impresión a tinta offset, 8.5” x 11”
A manera de panfleto, la organización propone un texto para indagar sobre el fracaso en el relato político-social de Centroamérica y en la cotidianidad de sus urbes. La lectura aborda una perspectiva sobre cómo asumir las ruinas de la historia, y a la vez, reafirma la potencia de elucubrar a partir de movimientos micropolíticos.
Sobre la Asamblea Vagabunda
Proyecto colectivo con interés por las intervenciones en el espacio público y la difusión de contranarrativas mediante dispositivos y juegos artísticos.
Elda Figueroa, “Construcción 1”, de la serie “Objetos de entretenimiento” (20
1. Grabados Xilografías, 100 cm x 70 cm
2. Escultura en yeso cerámico, 25 cm x 21 cm x 11.5 cm
La pieza “construcción 1” consta de una escultura imitando una consola de video juegos y una serie de grabados en madera contrachapada en la que se presenta una una fracción irreconocible de la misma, el diseño realizado a partir de la construcción de la consola es manipulado obteniendo un híbrido entre el objeto original y la talla en la madera.
El planteamiento de esta obra surge de la necesidad de obtener objetos impersonales de entretenimiento en una etapa específica de la vida (la niñez) en la cual ciertas carencias no lo permitían, por lo que el objeto, en este caso una consola de Nintendo, es estudiado y recreado para, de alguna manera acceder a él. A manera precisa y casi obsesiva el diseño toma una nueva forma sin perder la esencia del juguete original.
Mario Alberto López, “Instalaciones sonoras ficticias” (2026)
Dibujos digitalizados y editados.
Esta serie de bocetos constituye un mapa de exploración sonora, donde la investigación del fenómeno acústico se articula con la visualización de trayectorias y desplazamientos que se refractan y se modulan en el espacio, proponiendo instalaciones ficticias que funcionan como laboratorios de percepción. Esta investigación tensiona la relación entre la fenomenología del sonido y la invisibilidad, ofreciendo un archivo de posibilidades que revela la plasticidad del fenómeno y su capacidad de transformar y manifestarse en el espacio, la memoria y la percepción del tiempo.
Fredy E. Rangel Q., “Cuerpo/Copia 02042026” (2026)
Medidas variables
La obra surge de la necesidad de evidenciar como el cuerpo se diluye dentro de las dinámicas administrativas y repetitivas del trabajo. La intención de crear desde una incomodidad concreta, donde se realizan acciones diarias que parecen no dejar huella en conjunto, proponen una automatización del gesto humano al utilizar una fotocopiadora Canon imageRUNNER 1025if no solo reproduce documentos se utiliza para fragmentar y registrar el cuerpo en imágenes planas desplazando la presencia física hacia una superficie técnica como lo es una hoja bond tamaño oficio. Todas estas acciones ocurren en una jornada laboral de ocho horas donde se puede conectar con el desgaste invisible del cuerpo en el trabajo, un espacio que puede construir la idea de auto explotación dejando un residuo simbólico en la pérdida de identidad.
Josué Lemus, “El juego de las bolas de Gas” (2022)
Edición: Ayelet Benítez
Documental, 9 mins, 5 segundos
El juego de las bolas de gas es una tradición celebrada cada 8 de diciembre en el municipio de San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz en Guatemala, en honor a la Virgen de la Inmaculada Concepción, con un origen de la victoria del bien sobre el mal y la purificación que representa el fuego. La solemnidad hacia la virgen en esta tradición católica se vive de una forma explosiva con el fuego como elemento de pureza y victoria convirtiéndose en el protagonista de una jornada llena de adrenalina, caos, exceso y diversión. Atrayendo a variedad de personas que bajo su cuenta y riesgo celebran ganarle al mal.
Sofía Véliz, “Nociones comunes (maqueta I)” (2026)
Escultura en MDF
La obra se articula a partir de lo que la filosofía clásica llamaría nociones comunes: verdades evidentes y universales, comunes a todas las ciencias, que apelan a nuestra lógica más intuitiva. Los elementos visuales no operan de forma aislada; se agrupan y dialogan entre sí manifestando las propiedades fundamentales de lo que la teoría moderna define como conjuntos o clases de objetos. Hay un orden implícito que unifica la pieza.
La pieza parte de las nociones comunes de la geometría euclidiana hacia una transformación topológica. Geométricamente hablando, la pieza en sí, es materia que se deforma, se estira, se dobla sobre sí misma, sin perder sus propiedades; aceptando transformaciones de modo continuo, que podrían ser de infinitas formas, siempre que mantengan sus propiedades de continuidad. En este caso se presenta la maqueta I. Esta organización, se traduce visualmente en una representación de la geometría del movimiento, suspendido en el espacio-tiempo, a través de un orden espacial coexistiendo con la materia.
Kevinn Dubon , “Dios, pueblo y corridos” (2024)
Documental y 14 pinturas
Tatuajes y Acrílico sobre cuero
Medidas variables
Documentación del día del desfile hípico y jaripeo, parte de la feria patronal de Guastatoya, El Progreso. Este corto captura la esencia íntima de un pueblo atravesado al mismo tiempo por la ganadería, los corridos, las armas, la religión y la fiesta.
David Ramírez Cotón, “Profesiones Alternativas” (2025)
Instalación
Lápiz sobre papel hahnemühle, 45 cm x 56 cm
Con el tiempo me ha llamado la atención las distintas profesiones u oficios que a primera vista han imaginado para mí las personas con las cuales convivo. Una profesión u oficio puede ser asignada a una persona por medio de sus rasgos físicos, su forma de vestir o de expresarse.
Por ello decidí realizar una encuesta donde pregunto a familiares, vecinos, compañeros de universidad y de trabajo ¿Qué oficio o profesión laboral me darían si no me conocieran?
Con el fin de obtener diversas respuestas sobre el trabajo en el que podría desempeñar según mis rasgos físicos.
Mi propósito es mostrar una serie de retratos a lápiz, en las cual recreo varias escenas de dichas ocupaciones. Con el fin de exponerme a los distintos estereotipos que la gente relaciona con mi apariencia física.
¿Cuál será la reacción de un público que no conoce al artista? ¿Es importante para la obra que exista un contexto sobre el sujeto dibujado?
Evelyn Price, “Nada yo soy adan” (2025)
Video monocanal, 5 min 42 seg.
Planos de movimiento parte de una premisa simple: si el cuerpo es territorio, es posible diseñarlo como se diseña una arquitectura. Desde su investigación
Dramaturgia diagramática, Evelyn Price propone una escritura gráfica del gesto — trazos, líneas y diagramas que funcionan como partituras visuales del movimiento. Estas obras no describen acciones ni narran historias. Son unidades gráficas que indican posibilidades: desplazamiento, forma, espacio, tiempo. No tienen jerarquía, ni orden obligatorio, ni lógica narrativa. Cada trazo es una pregunta corporal: no ¿qué significa? sino ¿cómo se resuelve con el cuerpo?
Lo que el espectador ve son planos — puntos y líneas sobre papel — que
traducen el texto no desde su significado, sino desde su energía cinética. Una
cartografía del gesto posible.
Numa Dávila, “T°” (2014)
Dibujo - instalación
T° aborda la tensión entre el caos constitutivo del pensamiento y el intento neuronormativo y arquitectónico por contenerlo. A través de una disposición fragmentaria y repetitiva del lenguaje escrito, la pieza opera como un dibujo-instalación que se disuelve y compone con el espacio físico. Las palabras, articuladas en un bucle de preguntas-respuestas-certezas, abandonan su función puramente semántica para materializarse en trazo, ritmo, sensación, peso y ruido.
Al proponer el texto como una estructura espacial y sensorial que trepa por los muros y se expande por el techo, la obra invita a quien la recorre a habitar el giro del desorden y la desorientación, transformando la lectura en una experiencia corpórea donde la incertidumbre del espacio dialoga constantemente con la saturación de la palabra.
Silvia Etec / Alfarera Colibrí, “Elaborando un instrumento en el volcán Pacaya” (2026)
Videodigital, loop, 1 min 10 seg
Cámara y edición: Roberto Cuxil
Registro sonoro directo
Dimensiones variables
La pieza se desarrolla en el ascenso al volcán Pacaya. El desplazamiento físico no responde únicamente a una necesidad logística, sino que se configura como una acción performativa hacia un espacio sagrado.
La intención inicial de ofrendar un instrumento se transforma en un proceso de construcción y escucha. El entorno volcánico opera como un agente activo: su
presencia incide en la forma, el tiempo y la relación con el barro. La tierra, modelada en este contexto, es activada mediante el soplo como una ofrenda sonora a la energía del volcán. La pieza propone un paralelismo entre la energía volcánica y el sonido: ambos contenidos, latentes y en constante transformación.
Silvia Etec / Alfarera Colibrí, “El río que habla” (2025)
Video digital, loop, 00:56
Cámara y edición: Roberto Cuxil
Registro sonoro directo
Dimensiones variables
Esta obra surge del encuentro con un río en Izabal, cuyo flujo, según relatan habitantes de la comunidad, atraviesa distintos territorios y memorias. A partir de una acción performativa, el cuerpo se introduce en el cauce para recolectar agua y activar una vasija silbadora, permitiendo que el río se manifieste sonoramente. El instrumento funciona como un medio de traducción: transforma el movimiento del agua en sonido, evidenciando sus ritmos, variaciones y tensiones. A diferencia del aire, el agua contiene una energía que modifica la forma en que el sonido emerge. El video no documenta únicamente una acción, sino que propone una escucha situada, donde el territorio se expresa a través de la materia y la resonancia.
Fabrizio Queme, “Publicaciones varias”, Editorial Macha Fanzines (2016-2026)
Autores varios.
A lo largo de doce años la Macha se ha posicionado como una apuesta mas cercana al espíritu punk que al activismo arcoiris o el pinkwashing. No solamente hemos publicando zines, sino también hemos armado fiestas, performances y también sido plataforma para otras expresiones artísticas que han tomado su propio curso. Reconocer la influencia que han tenido las pequeñas grietas que hemos causado es parte de la emancipación y del reconocimiento de nuestra historia/trayectoria. Reconocemos la importancia de la palabra y el lenguaje visual que desafía las normas del régimen heterosexual.
Francisco Zurita, “Mapas imposibles” (2026)
Posters e imagen visual para la muestra Mapas imposibles.
¿Qué es lo que sí existe pero no tiene forma todavía? ¿Qué hace que algo sea “afuera” y no “adentro” en un mapa? ¿Qué escala tiene ese mundo? ¿Es íntimo como un cuerpo o amplio como un país? ¿Dónde empiezas a dibujar: por los bordes o por el centro? ¿Y por qué?. El Cuerpo como un Mapa de experiencias y sentires sobre lo que representa vivir en Guatemala.
Edizon Cumes, “AWÄN, Procurar la abundancia aún en tiempos de exterminio” (2025)
Ensayo, pintura e instalación, medidas variables.
Este ensayo fue comisionado para libro "El cantar del caos mundo" de Terremoto.
Fuente: https://ccecr.aecid.es/en/web/cc-costa-rica/-/mapas-imposibles
Calle 31, Av 11-13, Bo. Escalante. - San José Ver website
GAM Cultural utiliza cookies, si sigues navegando aceptas su uso. Saber más.Aceptar